La Licenza Generale 50B autorizza operazioni con PDVSA per sei aziende e estende permessi al settore minerario con condizioni stringenti
La Licencia General 50B, que sustituye a la anterior de febrero, autoriza específicamente las transacciones de seis petroleras —Chevron Corporation, Repsol, Eni, Maurel & Prom, BP y Shell, junto con sus filiales— en actividades de petróleo y gas natural que involucren al Gobierno venezolano, PDVSA o empresas controladas en más del 50 % por la estatal.
La medida incluye la exportación, comercialización y transporte de crudo y productos petroquímicos hacia Estados Unidos, así como el suministro de tecnología, software y equipos para proyectos energéticos. Paralelamente, otro paquete de licencias amplía el margen para el sector minero, especialmente en operaciones de oro, con supervisión y reportes periódicos.
Las nuevas autorizaciones imponen condiciones rigurosas: los contratos deberán regirse por legislación estadounidense, con arbitraje en Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Singapur; prohíben pagos en oro, criptomonedas o activos digitales, y exigen el depósito de fondos en cuentas controladas por el Tesoro norteamericano.
Washington ejerce una suerte de tutelaje sobre las inversiones extranjeras en Venezuela, producto del nuevo esquema de poder que se instauró en Caracas tras la captura y extracción de Nicolás Maduro, por parte de tropas estadounidenses, el 3 de enero último.
Las empresas deberán presentar informes trimestrales ante los departamentos de Estado y Energía.
La actualización del régimen de sanciones mantiene las prohibiciones a entidades de Rusia, Irán, Cuba, Corea del Norte o controladas por China.